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miércoles, 24 de diciembre de 2014

¡¡FELIZ NAVIDAD MONTAÑEROS BOHEMIOS!!

Alguien me dijo alguna vez: "Si quieres ser grande, comienza por ser pequeño". Con esa frase trasteando por la cabeza una madrugada, nació el grupo de montaña de los bohemios. Ahora somos más de 700 los que ruta a ruta y formando una bonita cadena, podemos colgarle la medalla de oro a las montañas alicantinas en cada cima que coronamos.  

Nunca supe de qué depende que las cosas salgan bien o mal, si es casualidad o causalidad, pero lo que tengo claro es que quien quiere frutos tiene que sacudir el árbol y los bohemios saben como hacer la mejor recolecta del año. Son capaces de ahogar la pereza cuando hay que quedar a las 7 de la mañana, encadenar los malos pensamientos cuando un sábado hay que preparar mochila de madrugada, e inspirar fuerzas de sacrificio para expirar satisfacción personal al haber conseguido el reto de ese día.  

Han sido dos meses maravillosos llenos de aventuras y anécdotas que a muchos de nosotros nos han cambiado la vida. Ahora el presente por fin sonríe de forma permanente, el pasado comienza a acostarse en recuerdos bohemios gratamente sorprendentes y parece que a lo lejos se divisa al futuro frotándose las manos de la cantidad de experiencias que le quedan por vivir entre montañas y buenos amigos. 

Gracias por creer y ascender por esa escalera imaginaria que se coloca en cada evento y sólo los valientes y los que aman y respetan a las montañas, son capaces de verla, subirla y llegar a "La laguna Bohemia", allí donde TODO sucede precisamente porque antes se ha imaginado...

¡¡Feliz Navidad Montañeros Bohemios!!


   
¿Quién es el valiente capaz de ponerle precio a esta estampa?



                                                                             ELOÍSA TROMPETA


lunes, 1 de diciembre de 2014

LA CARRERA EN EL CABEÇÓ DE DOS MONTAÑEROS BOHEMIOS

Hay momentos en la vida en los que tienes que decidir si ponerte en fila detrás de la rutina o la intentas adelantar aunque sepas que eso conlleva ir rozando acantilados de sensaciones. Arriesgar en la vida está permitido e incluso debería ser obligado. Sólo depende de nosotros decidir si echarnos a nadar en el lago de las posibilidades o si por el contrario tan sólo nos sentamos a imaginar como podrían ser las cosas si intentáramos conseguirlas. 

Luis y Víctor son dos chicos que siempre van cargados por el peso que tienen en el gran corazón que llevan dentro. Son dos personas con alma de guerreros que intentan hacer del deporte un arte con su esfuerzo, tesón y constancia. 

La lluvia del largo recorrido de 17 km por montaña que se les iba a echar encima en cuanto empezaran a dar zancadas, no paralizaron en ningún momento las ganas de retar al Cabeço y ganarle la partida. Ahí es donde reside el interior de los luchadores como ellos. Es muy difícil enfrentarse a subir y bajas montañas a esa velocidad que llevan estos deportistas por el riesgo de caídas y el sobreesfuerzo que conlleva correr subiendo cuestas con gran desnivel. 

Consiguieron el reto quedando en una posición muy buena de los 400 corredores que había. Con un gesto de humildad enorme por parte de Víctor, consiguieron triturar el deseo de entrar a meta juntos en menos de 2 horas. Grandes chicos, grandes deportistas y sobre todo grandes amigos. 

No dejéis de luchar nunca por vuestros sueños porque si sois capaz de conseguir pisar las laderas de una montaña con esa fuerza, sois capaces de producir vuestros sueños cumplidos como si de una máquina se tratara.

 
¡Sólo los grandes son capaces de conseguir retos como éste!